Introducción  


 
 


Los Juegos y deportes autóctonos y tradicionales canarios



La cultura popular en la Islas Canarias, como en la mayoría de los sitios, ha desarrollado a lo largo de los siglos una serie de actividades de divertimento para rellenar los pocos ratos de ocio que permitía la dura vida rural y marinera tradicional, que en ellas ha sido predominante al menos hasta la mitad del s. XX. No obstante, cabría diferenciar el nuestro de otros casos, por una poco común diversidad en este tipo de manifestaciones. Ello debido muy probablemente a la también poco usual variedad y cantidad de influencias culturales que han intervenido en la elaboración de nuestro acervo: desde los guanches a los portugueses, desde los norteafricanos a los franceses, o desde los castellanos a los italianos.
Algunas de esta prácticas, la mayoría, eran las mismas actividades de la vida cotidiana que se hacían por divertimento o "por deporte" en determinadas ocasiones y aderezadas con algún tipo de reglas o convenciones que permitían, por ejemplo, una competición: este era el caso de actividades laborales, cómo la navegación con vela latina o los arrastres con ganado; o bien el de otras actividades tan necesarias cómo la misma autodefensa, que se manifestaba "deportivamente", entre otras, como lucha reglada, la lucha canaria, o como esgrima de bastones, el juego del palo.
En otras ocasiones se inventaron o se importaron y adaptaron prácticas específicamente lúdicas, que puntualmente podían estar más o menos relacionadas con actividades laborales o de necesidad cotidiana, pero que estrictamente no lo eran. Tal es el caso de muchos juegos de oposición; algunos físicos como la pina, la billarda, la pelotamano o la tángana o laja; y otros no, como los numerosos juegos de inteligencia con fichas, algunos de ascendencia aborigen, o como los juegos de naipes locales, entre ellos el envite o la sanga.
En cuanto a su evolución: algunas se han llegado a convertir en verdaderos deportes modernos, con miles de seguidores y reñidas competiciones, como las antes señaladas lucha canaria o vela latina; sin embargo, la mayoría permanecen en una situación de "deporte antiguo", digamos "protodeportiva", con la problemática añadida de que las situaciones laborales y vitales que las justificaban tienden a desaparecer muy rápidamente. En tal caso y en general, todas ellas se debaten entre su carácter tradicional y la exigencias deportivas y competitivas de la sociedad actual, habiendo en general en el seno de cada modalidad diversas formas de entender el mantenimiento, promoción y modo de evolución de la práctica. Formas que creemos pueden convivir perfectamente siempre y cuando ninguna intente imponerse a las otras; e incluso, más aun, deberían de poder hacerlo, de manera que se evite la uniformidad y perviva la tradicional riqueza y variedad de los juegos y deportes tradicionales canarios.